miércoles, 22 de abril de 2015

Sudar Calenturas Ajenas

Desde que tengo memoria, a muy corta edad, he escuchado infinidad de veces la frase "sudando calenturas ajenas". El crédito se lo lleva mi abuelita que con sus mil y un dichos siempre tiene alguno para cada situación de la vida, y éste no es la excepción. A pesar de escucharlo seguido jamás le había tomado sentido como lo he hecho el día de hoy.
No entiendo cómo a las alturas de la vida en las que me encuentro haya gente que no sólo se meta en la vida y problemas de la gente, sino que peor aún, los tomen como si fueran propios... eso es sudar una calentura ajena. Está por demás decir que preocuparse por un amigo o familiar está bien, es totalmente válido y hasta podés jactarte de ser buena persona por eso. Pero eso es algo muy distinto a entrometerte en donde no tenés ni voz ni voto y encima tomar la postura que más te convenga y vivir el problema como si a ti te afectara cuando realmente no lo hace.
Todas las personas que sudan calenturas ajenas deberían tomarse un pequeño tiempo de sus muy ocupadas vidas (si claro) y sentarse a reflexionar por qué van a ponerse a sufrir, enojarse, alegrarse, o lo que sea, por la vida de otra persona.
El claro ejemplo se da entre las mujeres.... Ohhh mujeres, ¿por qué somos tan complicadas? Es típico que tu amiga termine con el novio e inmediatamente éste se convierta en el enemigo número uno de todo el grupo de amigas, el más odiado. Realmente al tipo no le interesa en lo más mínimo la vida de las amigas de la exnovia, mucho menos si lo odian o no, al fin y al cabo la relación ya se terminó y ya no tiene ni siquiera que quedar bien, entonces me pregunto: ¿por qué las amigas no toman esa misma actitud? ¡es todo lo contrario! 
Otro ejemplo es el que se da en un grupo de personas muy pequeño, que puede ser el trabajo o la universidad. Siempre hay alguien pendiente de todos los pasos que dan los demás, no se puede hacer ni deshacer nada porque es cuestión de tiempo para que toda la historia sea de dominio público, y la gente opina, y todos creen tener la razón y ser unos expertos en la materia, cuando en realidad jamás han estado en los zapatos de las personas verdaderamente afectadas ni saben siquiera por las situaciones que están pasando. Simplemente ¡SUDAN CALENTURAS AJENAS!
Finalmente al haberle dado vueltas a todo esto en la cabeza, he llegado a la conclusión que cuando se está rodeado de gente así, hay que ignorar y darle poca importancia, que se den cuenta que opinando y metiéndose en tu vida no van a conseguir jamás la atención que necesitan, porque finalmente son actitudes que debieron quedarse en el colegio. Lástima que nuestra misma sociedad nos enseña a ser así, "Vive y deja vivir" si todas las personas entendieran ésto, ¡que diferente sería el mundo!.

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