¿Alguna vez han sentido como si se les rompiera el corazón? Así como aparece en las ilustraciones, partido a la mitad o en mil pedacitos? yo si... o por lo menos algo muy parecido a eso.
Hoy se cumplen 2 años desde que mi vida sentimental se fue a la chingada. Sí, así. Hace dos años que mis días no son iguales, que a mi risa le hace falta algo, que me di cuenta que una decisión puede arruinar todo lo bonito que la vida te da y que no hay mas culpable que yo misma.
Pensando fríamente he pasado dos años de mi vida culpándome por esa mala decisión y sintiendo pena por mi misma, recibiendo lo bueno o malo que la gente quisiera darme porque pues "estoy pagando el daño que causé" y me di cuenta de esta conducta que estoy teniendo hasta hace poco.
Pareciera que fue ayer que pasé tan malos días luego de que fuera descubierta la mentira que había tejido y que por un descuido había salido a la luz.
Fueron días pésimos, le acompañaron días malos que se volvieron semanas, meses, ¡sin darme cuenta! El 2015 no hizo más que traer cuentas que saldar de esa mala decisión, no salía de una porque venía nuevamente otra a cubrirme hasta el cuello de culpa y tristeza. Y llegó septiembre, había pasado un año de aquel pésimo día y las cosas no parecían mejorar, al contrario, empeoraron y recibiendo un poco de mi propia medicina pensé que finalmente todo acabaría, que ya había pagado por todo y que estaba bien recibir ese castigo, pero por dentro deseaba que fuera el último ya.
No fue lo último, vinieron mas situaciones de las que yo era causante aunque realmente no responsable porque esta persona bien hubiera podido evitarme tanta cosa.
Diciembre fue el mes en que llegué al fondo. Y ahí si sentía como mi corazón ya no podía mas, mi cabeza tampoco y mi cuerpo había perdido fuerza. Ya no quería nada de nada, no quería saber de nada ni de nadie, estaba asqueada, cansada, desesperada... pero sobre todo muy, pero muy triste.
Es hasta el día de hoy difícil recordar ese mes sin que se llenen de lágrimas mis ojos, realmente me encontraba en un lugar muy oscuro, donde sentía que me perdía a mi misma incluso, y al sentir eso sentía que lo había perdido todo.
Los primeros meses de 2016 fueron más tranquilos, poco a poco parecía que iba levantando cabeza, me propuse que ese año fuera solo de éxitos y de buenas experiencias, pero creo que aún faltaba mucho por aprender. Decidí que para mi cumpleaños 24 no iba a estar en la misma situación en la que me encontraba, que merecía algo mejor y que debía empezar por soltar cosas que solo hacían peso en mi vida y no traían beneficio, y así lo hice, en un arranque decidí qué cosas se quedaban y cuales no. Probablemente debí pensar un poco más las cosas y no dejarme llevar por el enojo y la frustración, pero en el momento me pareció lo correcto así que lo hice.
Un mes después la vida parecía ponerse en orden nuevamente, la ilusión estaba despertando en mi nuevamente, todo parecía indicar que aquel año y medio que había pasado era solo el ajuste que necesitaba para lo que se avecinaba, pero no contaba con que el corazón y la vida me jugaran en contra y volvieran a ponerme en duda.
Pasé de estar mal a estar bien un tiempo a volver a estar mal, simplemente nada salía como yo deseaba, absolutamente nada, solo sentía que había perdido el tiempo y que todas mis decisiones eran malas, eso era lo que la vida me daba, y seguido me recordaba: "eres pésima tomando decisiones importantes" "no tienes fuerza de voluntad ni orgullo".
Cuando todo parecía estar en paz y tranquilo porque había luchado porque así fuera pasaba algo que descontrolaba la situación. Agosto pasó y se llevó todo lo que desde junio había tratado de construir. Nuevamente me encontré en mi cama, llorando con un gran dolor en el pecho, pensando en todo lo malo que he hecho, culpándome por mis malas acciones, y mis malas decisiones y casualmente notando que hace 2 años que estoy así.
Hoy siento que ya no tengo más fuerzas, que mi energía y mi aplomo se han perdido, he perdido el poco orgullo que tenía, la esperanza de que las cosas mejoren, he perdido la ilusión hace tiempo ya, y simplemente parece que todo cuanto intente o haga no va a funcionar. Ha sido tanto tiempo que estoy tan angustiada, tan cansada, tan harta de este vacío que no se llena con nada, han sido tantas las lagrimas, las noches tristes, los días largos, tantas las horas de pensar y pensar qué hacer, que me siento al borde de la desesperación. Lloro sin motivo, en el momento menos esperado, no siento merecer cosas buenas, ni creo que vaya a poder obtenerlas, me pierdo de muchas cosas y aunque lo sé simplemente no encuentro como dejar a un lado todo esto y salir adelante.
Pocas veces he sentido estar tan mal... estoy cansada de extrañar, de añorar, de arrepentirme y de culparme. Pensando en eso fue que hace unos días me di cuenta de que no me perdono a mi misma todas las cosas que han pasado. No me perdono por no tener un trabajo, por no haberme graduado ya, por no haber valorado una bonita relación ni por no poder superar las cosas, no me perdono haber engañado a quien menos lo merecía ni me perdono por no haber sido valiente y arriesgarme a estar con alguien que me hacía bien a pesar de lo que cualquiera pensara. Me siento cobarde, me siento perdida, y siento que el peso ya es demasiado. Yo sola no puedo, y no hay nadie que pueda ayudarme, esa es la triste realidad. Ha sido ya mucho tiempo, cada día solo es un día para recibir nuevo peso en mis hombros y aunque quiera mostrarme feliz y segura ante el mundo, aunque parezca que soy una mujer decidida y fuerte, yo no me siento así.
Han habido días buenos en medio de todos los malos, los atesoro mucho y les doy más valor del que probablemente tienen, son como lo que me mantiene a flote, pues es seguro que puede haber muchos más días así... es esperanza supongo, y a eso me aferro, a mis sueños que aún puedo cumplir, he desechado otros que ya no parecen ser para mi, los que aun tengo son fuertes, son grandes, y me mantienen viva.
Por lo demás hoy es uno de esos días en que todo pesa más, en que nada esta bien, ni parece que vaya a estarlo, otro día más que debo sobrellevar para ver la luz al final de este largo túnel de 24 meses...
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